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Blog: Karmenka desde los Polos

  • Cuevas imponentes en Brasil


    Brasil, desde el punto de vista de la espeleología es realmente impresionante. En areniscas, cuarcitas, granito y hasta en rocas metamórficas encontramos karstificación. Prácticamente en cualquier litología se generan cuevas, ríos, cavernas... Hay importantes procesos de disolución y precipitación dentro de ellas, dando así lugar a la formación de estalactitas y estalagmitas. ¡¡Incluso de ópalo!!


    Este país tiene una gran variedad en lo que se refiere a rocas karstificables, incluidas también las rocas presuntamente no solubles. Pero no es el único país. El otro, ¿sabéis cuál es? Sudáfrica. Sí, Sudáfrica. Ahora está el Atlántico en medio de ambos países, pero antes estuvieron juntos.


    Os dejo aquí algunas fotos que trajo Adolfo de su reciente recorrido por este país. Os voy a comenzar hablando un poquito del Valle del Peruaçu. Esta región está formada por calizas cámbricas de 600 millones de años y presenta conductos de un desarrollo increíble. Llegan a alcanzar una anchura de 30-100 metros de diámetros y una altura de 70 a 100 metros. Hay numerosas “janelas” (ventanas), que no son más que hundimientos de bóveda, a través de los cuales se puede observar la selva a 170 metros sobre uno. Gracias a estas grandes “janelas” se puede hacer el recorrido por el interior de los conductos de las cuevas, casi sin necesidad de luz.


    ¿Sabéis? Muchas de estas cuevas y refugios de roca naturales fueron usados por poblaciones de hombres prehistóricos en la región, quienes dejaron su señal en numerosos paneles de pinturas rupestres de más de 7000 años. Había grupos de cazadores y recolectores en un principio y posteriormente agricultores.



    Os dejo también algunas fotos de un importante karst en areniscas con cemento silíceo que hay en Vila Velha (Ponta Grossa). Cuenta con impresionantes “furnas”, que son hundimientos por colapso debido a un hueco en profundidad generado con anterioridad. La mayoría de estas “furnas” contienen agua profunda. Son similares a las Torcas en Cuenca, sólo que aquí en España se han desarrollado en calizas.


    Además en esta zona de areniscas destacan formas de disolución superficial (“rilencar”) que existen idénticas a las de cualquier caliza, como las del Torcal de Antequera en Málaga.


    Como podéis ver, paisajes espectaculares, ricos, frágiles y vulnerables, donde las plantas y los animales viven en equilibrio. Ahora el hombre moderno ha comenzado a descubrir estos lugares y… el peligro es inminente.

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  • Adolfo y la espeleología en Latinoamérica

    Casi recién llegado de su viaje a Brasil de tres semanas de duración, entrevistamos a Adolfo Eraso.

    Karmenka: Bienvenido de nuevo a España, Adolfo. Tras la intensa actividad de expediciones polares que hemos realizado desde finales de diciembre hasta casi fines de junio, ¿todavía te quedaron fuerzas para ir hasta Brasil? ¿Cuál ha sido el motivo de esta salida?

    Adolfo: Realmente estaba agotado de tantos viajes, pero me vi en la obligación de acudir a Brasil, así me lo pidieron algunos de mis amigos espeleólogos de allí. Los motivos fueron diversos: participación en el 31º Congreso Brasileño de Espeleología celebrado en Ponta Grossa, un recorrido muy completo por el Parque Nacional de las Cavernas de Peruaçu en el Norte de Minas Gerais, alguna conferencia divulgativa de GLACKMA en Monte Sião y durante esas tres etapas tuve además que realizar una labor en relación con la administración de la FEALC (Federación Espeleológica de América Latina y del Caribe). Por esta última razón, te decía antes que aunque cansado de las expediciones polares que llevamos este año, me vi con la responsabilidad de acudir.



    Karmenka: Son actividades variadas pero todas con un nexo común que es la espeleología. Sabiendo algo de tu trayectoria en esta línea, no me extraña nada ya que de alguna manera has hecho confluir en la espeleología tres facetas muy diferentes: una deportiva y de exploración, otra científica y una última profesional. Vamos a hacer un rápido recorrido por cada una de estas líneas.

    Comencemos con la parte de exploración. Siempre me ha llamado la atención que en cualquier país por el que pasas, eres muy conocido por los espeleólogos y además hablan de ti -bueno, de “Eraso”, como te conocen todos- como si fueras una especie de “máquina de la espeleología” y un verdadero pionero. ¿A qué se debe?

    Adolfo: Me sacas los colores… Naciendo en Estella lo tuve fácil… La región kárstica de los Pirineos de Larra ha sido mi escuela, es un verdadero paraíso espeleológico con grandes abismos y profundidades. Entre 1954 y 1970, con mi compañero de cordada Félix Ruíz Arcaute, éramos invitados continuamente a realizar grandes exploraciones. Nos entendíamos muy bien, yo era el que me encargaba en bajar y subir por la escala y Félix me mantenía siempre la tensión en la cuerda de seguro y eso me facilitaba mucho el ascenso y subía como una pluma. Allí en Larra…

    Karmenka: Te interrumpo un momento sólo para resaltar que efectivamente era otra época en la espeleología, no se conocía todavía la técnica de “sólo cuerda” y se realizaba todo a base de escala. Nada que ver con la técnica que existe hoy en día. Continúa, “en Larra” me decías…

    Adolfo: Sí, en Larra exploramos complejos de ríos subterráneos de hasta 115 kilómetros, con pozos verticales entre 370 y 430 metros de profundidad. ¡Son pozos únicos! Realizábamos expediciones allí dentro de entre 12 y 15 días sin salir al exterior. Me tocó participar también en un montón de rescates… Sí, Larra fue mi verdadera escuela espeleológica.

    Karmenka: La segunda faceta de la que hablábamos antes es la científica. ¿Cómo la uniste a la espeleología?

    Adolfo: Mi formación como químico y geólogo me llevó a ello, sin lugar a dudas. Creamos una Comisión Internacional de Físico-Química del Karst en Budapest en el año 1973, en el seno de la Unión Internacional de Espeleología (UIS). Me eligieron presidente de la misma y abordábamos la hidrogeología y los procesos y mecanismos físico-químicos. En esta línea trabajé mucho con los Países del Este. En 1981 tuve que dejar la presidencia de dicha Comisión, pues me eligieron Presidente de la UIS, cargo que desarrollé hasta 1986.

    Karmenka: Nos queda la parte profesional, eso parece más difícil unirlo con la espeleología, ¿cómo la conseguiste?

    Adolfo: Fue durante mi época en la que trabajaba en Agroman. Era el Director del Departamento de Geología Aplicada, Reología y Geotecnia, dentro de la División de Investigación y Métodos. Me apetecía mucho conocer sitios nuevos y en todos los trabajos internacionales que dirigía, en lugar de enviar a la gente que tenía a mi cargo, iba yo mismo. De esa época tengo desarrolladas entre 40 y 50 campañas en Latinoamérica. En todos los países he realizado informes geológicos previos para la construcción de presas (incluido un híper-embalse), túneles, cimentaciones bajo capa freática… en general de grandes obras civiles. Estamos hablando de la época comprendida entre 1971 y 1987 aproximadamente.

    Karmenka: ¡Claro! De esa etapa te surgen todos estos contactos con espeleólogos de Latinoamérica, ¿verdad?

    Adolfo: ¡Así es! Yo buscaba asistencia local en esos países para poder moverme, para llegar a los lugares, y de ahí fueron surgiendo muchas aficiones por parte de ellos. En algunos países se iban formando grupos de espeleología, en otros se consolidaban… Pero yo no hacía propaganda…

    Karmenka: ¡Ya, ya! Si te conozco Adolfo. Eres muy didáctico y en campo transmites muy bien tu interés e ilusión por lo que haces, no me extraña nada que fueras creando grupos por donde ibas pasando.

    Háblame ahora de tu relación con la FEALC (Federación Espeleológica de América Latina y del Caribe).



    Adolfo: En mi época de presidencia de la UIS (Unión Internacional de Espeleología), recibo una propuesta del cubano, Antonio Núñez Jiménez, geógrafo, revolucionario y político. Fue uno de los capitanes del Che Guevara durante la Campaña de Liberación de Cuba del dictador Batista. De hecho el triunfo de la Revolución Cubana se debe a su conocimiento de las cuevas, ya que se escondían en ellas mientras estaban heridos, no podían encontrarlos y salían una vez se habían recuperado. Al final fueron leyenda entre la población cubana, quienes empezaron a ayudarles, consiguiendo así entre todos el triunfo de su revolución.

    Karmenka: ¿Qué propuesta te hizo Núñez Jiménez?

    Adolfo: Crear la Federación Espeleológica de América Latina y del Caribe. Por tanto, aunque yo fui el ejecutor pues era el presidente de la UIS en aquella época, él fue quien tuvo la idea. Se funda así en Cuba la FEALC en 1982, que constituye la primera Federación regional internacional de la UIS. Tras ella surgieron otras tres: Indonesia -todavía en mi mandato de presidencia-, la Unión Europea y actualmente en curso de gestación de la Asiática.

    Karmenka: Y con relación a esto, me imagino que tiene que ver esa gestión administrativa que has realizado ahora en la FEALC en tu viaje a Brasil.

    Adolfo: Efectivamente, yo formo parte del Consejo Asesor de la FEALC. Y ahora tenían un problemilla con algunos cargos directivos… Mira, en Latinoamérica, cuando alguien ocupa un puesto durante mucho tiempo termina considerándolo suyo… Pero ya está todo arreglado.

    Karmenka: Me imagino que dada tu trayectoria en esos países, tu sola presencia entre ellos… podríamos decir que “calma las aguas”.

    Adolfo: Bueno, me consideran mucho… Pero además en este Congreso nos juntamos tres ex-presidentes de la UIS: el 2º Arrigo Cigna, el 8º Jose Ayrton Labegalini y yo que fui el 3º.



    Karmenka: Gracias por la entrevista Adolfo y ya veo que los fundamentos de GLACKMA no surgen de la noche a la mañana, hay una larga trayectoria en este recorrido. Según mis cálculos, sabiendo que tu primera sima la bajaste desde muy joven –por cierto, estando tu sólo y a pulso con una cuerda de cáñamo- llevas más de 60 años de activo en la espeleología. No me extraña nada que decidieras pasarte al karst del hielo para poder observar todos esos procesos, no a escala geológica sino a escala humana de tiempo. Y continuando con la investigación y la ciencia, estés buscando ahora esta relación entre los glaciares y el calentamiento global. Nada más Adolfo, ¡Felicidades por tu 77 cumpleaños de ayer! Desde GLACKMA te deseamos que continúes con el mismo espíritu que ahora tienes.

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