Últimos comentarios

Selecciona una categoría:

Blog: Karmenka desde los Polos

  • 29/03/2013

    - Antártida

    2 comentarios

    Actitud positiva y perseverancia…

    Terminó la campaña antártica y no se logró instalar el nuevo equipo que llevábamos para transmitir vía radio los datos de la estación de medida. No, no se logró poner el equipo en marcha. Fue grande la desilusión con la falta de profesionalidad de la empresa alemana donde compramos toda la instrumentación. Nos sentimos “tirados” y “abandonados”. Ellos habían conseguido vender su “producto” y después se desentendieron completamente.

    No os podéis imaginar la tristeza con la que de nuevo volvimos a armar aquellas cajas en la que transportamos todo el material, embalamos todo el equipo cuidadosamente en ellas y de nuevo las embarcamos en el Hespérides. Llegarán a Cartagena a finales de mayo. Las tendremos que recoger nuevamente y después las enviaremos a la empresa alemana. Estamos seguros de que lo que pagamos por el equipo no nos lo van a devolver, visto lo visto. Pero está claro que nosotros no nos vamos a quedar con un equipo que no funciona…

    A pesar de que este objetivo no se logró sacar adelante con éxito, los que ya nos conocéis sabéis que nos gusta afrontar la vida con una actitud muy positiva. Y eso hemos hecho en esta ocasión. Fijaros, la estación de medida está funcionando con el equipo nuevo que habíamos instalado hace un par de años. Estamos registrando datos en continuo desde enero de 2002 en el que instalamos definitiva esta estación de medida en la Antártida y comenzamos con las mediciones. Son medidas que se registran cada hora, fijaros bien: ¡cada hora desde enero de 2002, ya hay un montón de información!

    Con esa reinstalación que hicimos hace un par de campañas antárticas, la estación quedó muy mejorada, con equipos más robustos, en doble por si llega a haber un problema con uno para no perder esa continuidad de los datos que es tan importante, y además la memoria de almacenaje de los equipos es mucho mayor que la que teníamos anteriormente.

    Por todo ello nuestra sensación, tras no poder poner en marcha en esta ocasión el envío de datos vía radio, no queda empañada por una actitud negativa o de derrota. ¡Sí, es verdad!, si todo hubiera salido bien, ahora mismo estaríamos pudiendo acceder a los datos que allí se generan, en tiempo presente desde aquí, desde España. ¿Pero sabéis cómo nos lo planteamos? Tenemos que volver, no sé cuando podrá ser. Quizás en un par de años, no lo sé ahora a ciencia cierta, pero lo que está claro es que tenemos que volver. Hay que intentar de nuevo, con otro tipo de equipos, realizar la instalación que tenemos en mente. El Instituto Antártico Uruguayo y el Servicio Geográfico Militar siguen con interés en esta colaboración conjunta. Probablemente busquemos este tipo de equipos en Rusia, parecen ser más robustos en todos los sentidos y con la fiabilidad que no nos han aportado los alemanes.

    Por la trayectoria del trabajo que realizamos en las zonas polares, estamos muy acostumbrados a tener imprevistos y problemas habitualmente. No son lugares fáciles para trabajar y sacar los objetivos adelante. Por eso es tan importante para nosotros, no hundirse ante las adversidades, ni entristecerse, al contrario, nos ayudan a mejorar las estrategias, a seguir siempre hacia delante.

    Una cosa está clara, en esto y en todo en la vida. Es muy importante afrontar cada día con una inmensa actitud positiva. Ser capaz de contagiarla alrededor de cada uno, en nuestro entorno allá donde cada uno se encuentre. Y si esta actitud positiva en la vida, va acompañada de perseverancia, os aseguro que prácticamente todo lo que nos propongamos, lo vamos a conseguir. Y por suerte, estos dos elementos moran en mi interior…

    • Amanecer antartico

    Etiquetas:

  • ¡¡Vaya semanitas de adaptación!!

    Desde nuestra llegada de la expedición han pasado ya tres semanas… ¡y vaya semanitas! Una verdadera vorágine que intenta una y otra vez capturarme. ¡Sí, sí!, habéis leído bien “intenta”, porque no lo consigue. Tengo unos aliados inseparables que no me abandonan en esta misión. ¿Queréis saber algo más de estos aliados? Son los gratos recuerdos del Sur, ¡sí!, tan sencillo y tan inusitado como unos gratos y sinceros recuerdos.

    Muy bien analizaba y describía Alejandro hace algunas semanas en el artículo “El Espíritu Antártico”, la razón de estas sensaciones. Por un lado, el paisaje helado con su grandeza y sencillez al mismo tiempo, colmado de un profundo silencio y una soledad inmensa, inundando todo de una paz contagiosa.  Y por otro, sus gentes que son capaces de crear un entorno donde priman la solidaridad, la lealtad, la sinceridad, el desinterés, la bondad, la honradez, la confianza, la camaradería…

    Juntad ahora esos ingredientes, imaginad el fantástico resultado… pues ese es el tesoro que tengo guardado en mi interior. Esas añoranzas de un ambiente tan confortable y armonioso que podría calificar de idílico.

    Os decía en el último artículo… de hace ya tres semanas (vaya velocidad de vértigo aquí en el mundo civilizado), que el contraste es grande. Sigo percibiendo esa tremenda disparidad, pero voy saliendo adelante. Resueltos los temas más urgentes, retomo el Blog.  Expedicionarios, es un verdadero placer ver cómo seguís avanzando, despacito en estas últimas semanas, pero avanzando. Se nota que andáis de exámenes. Sería estupendo si podéis continuar cada grupo por donde lo tenéis pendiente, a ver si cuando os vayáis de vacaciones sois capaces de mirar al cielo, observar las nubes y hacer vuestras primeras predicciones.

    Cuando tengáis todo el trabajo hecho, podemos ir pensando en juntarnos todos y así nos conocemos en realidad y pasamos de la virtualidad al mundo real. 

    • La inmensa paz antártica

    Etiquetas: