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Blog: Karmenka desde los Polos

  • Inolvidable charla en el instituto Terra de Trasancos

    El pasado martes 4 de abril, antes de las vacaciones escolares, tuvimos la suerte de compartir parte de la mañana con los jóvenes del instituto de Narón, Terra de Trasancos. La organización fue casi de improviso, pues nuestra visita a Ferrol para coordinar temas de expedición con Carlos Caraglia, ocurrió también de repente. En unas agendas tan desbordadas como tenemos antes de partir al Ártico, encajar cualquier actividad es tarea inhumana. Obligatoriamente supone cancelar alguna otra cosa pendiente, teniendo que priorizar entre qué hacer ahora y qué se puede posponer para el regreso de la expedición.

    Al acontecer esta visita al instituto, avisándolo un par de días antes y coincidiendo además el fin de semana en medio, el reto de que la charla de unos científicos a estos jóvenes resultase exitosa, iba a exigir un gran esfuerzo. ¿Cuántos alumnos van a asistir?, ¿qué edades tendrán?, ¿sabrán algo de nosotros, de GLACKMA?... Todo eran dudas que pululaban por mi mente mientras preparábamos ordenador, cañón y demás bártulos en la sala.

    Allí estábamos los tres expedicionarios, Adolfo tan tranquilo como siempre; Carlos preparando su trípode, sus cámaras, filmando ya los preparativos y pendiente de la entrada de los jóvenes en la sala; y yo conectando ordenador, cañón, abriendo la presentación, chequeando que todo estuviera perfecto..

    Comenzaron a entrar, íbamos hablando con los que estaban sentados en las primeras filas, mientras se llenaba la sala. ¡¡Alguna ventaja debe de haber por ocupar los puestos delanteros!! La sala se llenó con 135 jóvenes entre 14 y 20 años. ¿Os podéis creer que guardaron un silencio increíble escuchando con una gran atención durante toda la charla?

    Disfrutamos todos. Los expedicionarios, por supuesto, nos encanta a los tres la divulgación y nos fascina con los jóvenes. Los profesores que asistieron quedaron también encantados. Y los personajes importantes en todo esto, eran ellos, los alumnos del instituto, que no perdieron detalle de todo lo que les contamos y transmitimos. A parte del tema científico acompañado de aventura -porque no puede ser de otra manera en nuestras expediciones polares-, percibimos cómo nuestra ilusión y respeto por la Tierra les llegó de verdad.

    Fue una de estas conferencias en las que, desde el minuto 1, sentimos que el público estaba enhebrado con nosotros, sin ningún esfuerzo extra por nuestra parte. El mérito ¿de quién? De Graciela, profesora del instituto, quien nos conoció en el congreso que el pasado noviembre había organizado Carlos en Narón. Ya entonces les había hablado a sus alumnos de nosotros, de lo que hacemos en GLACKMA, y les dejó el gusanillo dentro… Pero ahora en un par de días como os decía arriba, y con el fin de semana de por medio, no sé cómo se las apañó para transmitir con una tremenda ilusión al alumnado del instituto, esas ganas gigantescas de conocernos, de escucharnos, de aprender, de dejarse llenar de esta Aventura Polar Científica. No solo eso, sino que dando ejemplo, se afilia a la Asociación y con una energía contagiosa comienza a ayudarnos en nuestro plan de voluntariado.

    Ocurrió otro gesto que me llegó al alma. Lola, profesora del instituto, y que también nos había escuchado en el congreso de Narón donde había comprado nuestro libro de divulgación Diario Polar, lo llevó para pedirnos dedicarlo y cederlo al Centro para que los chicos puedan disponer de él.

    Instituto Terra de Trasancos al completo, profesores y magnífico alumnado, muchas gracias por todo lo que nos distéis en esa jornada. Orgullosos de que os hayáis inscrito en nuestro grupo de centros de jóvenes expedicionarios que nos acompañan esta próxima expedición al Ártico. ¡¡Ya veréis como vais a disfrutar y aprender en esta Aventura Polar Científica!!

    • Terra de Trasancos- Naron

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  • Mágica conexión con el alumnado de La Salle en Santa Cruz de Tenerife

    A las puertas del colegio La Salle

    Todavía estoy llena de la gran cantidad de sensaciones que me invadieron al terminar las dos charlas que acabamos de impartir Adolfo y yo en el Colegio La Salle San Ildefonso en Santa Cruz de Tenerife. Más de un centenar de alumnos en cada una de ellas. La primera con los alumnos de 1º de Secundaria y a continuación los de 2º.

    Siempre, antes de una conferencia de tipo divulgativo, sea el público que sea, tengo una especie de… nerviosismo no es correcto decir, sería más adecuado hablar de incertidumbre sobre el resultado. El resultado en cuanto a cómo “llegar” al público, cómo transmitir, cómo compartir mi ilusión sobre este mundo tan apasionante de los glaciares, cómo hacer sentir la pasión que yo tengo por esta “aventura polar científica”. Es una especie de tensión interna que me acompaña hasta que termina el evento. A veces, no sé la razón en concreto, no lo conseguimos… ¿Por qué? No lo sé. Nosotros, el público, el lugar… No sé cuál es la razón o razones que lo impiden. Me queda un mal sabor de boca. Un sensación de haber fracasado… Otras -y todo hay que decirlo, la mayor parte de ellas- es todo lo contrario. Se consigue establecer una especie de conexión que resulta casi mágica. Esto es lo que ha ocurrido por duplicado esta tarde en el salón de actos del Colegio La Salle de Santa Cruz de Tenerife.

    Dos charlas, cada una con su encanto. Una especie de hechizo envolvió el ambiente en cada una de ellas. Diferentes e inolvidables ambas. Al finalizar la primera no podemos disfrutar con el resultado ni ser conscientes de ello, justo a continuación comienza la segunda y de nuevo toda esa tensión por conectar, transmitir, ofrecer y compartir, se apoderan de mí. Los minutos transcurren y casi sin darme cuenta se acaba el tiempo… si tenemos más seguro que continuamos entusiasmados unos y otros, proseguirían las preguntas y las respuestas, las ganas de saber, la curiosidad… Aplausos sinceros, espontáneos… Es imposible poder describir el cúmulo de percepciones y emociones que se apoderaron de mí.

    Ya sabéis todos los que habéis sido protagonistas de esta historia que tenéis las puertas abiertas para uniros a GLACKMA. Además y cómo os dijimos al finalizar, os esperamos… Necesitamos en la Asociación esa energía fresca y joven que tenéis vosotros.

    Todo esto ha sido posible gracias a varias personas: Marián, Coordinadora de Secundaria y que disfruta ofreciendo esta oportunidad a sus “chicas y chicos”; Maite, Presidenta del AMPA (Asociación de Madres, Padres y Tutores, Colegio La Salle San Ildefonso, Santa Cruz de Tenerife), manteniendo año tras año la afiliación a GLACKMA de dicha entidad; y Miryam, Vicepresidenta de GLACKMA, contagiando en todo su entorno, la ilusión de esta Asociación.

    El próximo lunes tendremos de nuevo el privilegio de compartir en este colegio la gran “aventura polar científica”. Un público algo más joven, alumnos de 6º y 5º, pero seguro que con las mismas ganas de aprender que sus compañeros mayores. Manolo es en este caso, el Coordinador de Primaria, que hace posible este encuentro.

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  • El estellés más universal, Adolfo Eraso

    Adolfo en Urbasa

    Entrada espectacular a Estella por el magnífico hayedo de la Sierra de Urbasa. Los que conocéis esta sierra, sabéis que es una meseta de unos 1000 metros de altitud de media, que desciende abruptamente al norte hacia el corredor del Araquil y al sur, hacia las Amescoas. Los que no habéis estado allí nunca, ya sabéis de un bonito lugar para ir a explorar. Es hermoso y diferente en cada una de las estaciones… Esta sierra está muy karstificada y además de la belleza y tranquilidad que emanan de ella, qué mejor puerta de entrada para que Adolfo llegue a su ciudad natal en un día tan especial. La niebla también le quiso dar la bienvenida y fantasmagóricamente comienza a envolver el hayedo al ir ascendiendo… pero como os decía antes, este lugar es hermoso en cualquier época del año.

    De esta manera tan particular, Estella -ubicada en un gran meandro del río Ega y con un importante patrimonio monumental-, recibía a Adolfo Eraso el pasado viernes 29 de mayo de 2015, para rendirle un emotivo homenaje. Había sido ya nombrado Estellés del Año en 1994, pero con una trayectoria que no se detiene y sigue creando y avanzando en la ciencia, en la exploración, en la cultura y en la divulgación, recibe un nuevo homenaje en su ciudad natal.

    En la Casa de la Cultura Fray Diego de Estella-Lizarra tiene lugar el acto, donde Merche Oses, Presidenta del Centro de Estudios Tierra de Estella, hizo una presentación del bagaje académico de Fito -como le llaman cariñosamente allí- y María Napal, Presidenta del Grupo Espeleológico de Estella leyó una semblanza que recogió su recorrido vital. Dejaron bien claro que Adolfo es el “estellés más universal”. Es Patxi Areta, amigo y compañero de Adolfo de numerosas exploraciones, quien entrega la placa al homenajeado.

    Adolfo aludió al diapiro de Estella como su primer encuentro con la geología desde niño y realizó un resumen de su trayectoria desde su colección de minerales de la infancia y sus primeras exploraciones en las simas de Urbasa, hasta la actual investigación llevada a cabo en GLACKMA. Con su habitual humildad, Adolfo hizo saber a todos que esa trayectoria en su vida, no tiene mérito, porque siempre ha sabido lo que quería. “Ha sido muchas veces difícil seguirla, pero siempre sabía que tenía que elegir”. El pasado 14 de octubre cuando la Universidad Pública de Navarra lo invistió como Doctor Honoris Causa, Fito rompía con el dicho que asegura que “Nadie es profeta en su tierra”. De nuevo, ahora en Estella, contrarió esa afirmación.

    Termino el artículo con el último párrafo de la semblanza leída por María, pues refleja muy bien lo que significa Fito para Estella: “Todos los aquí reunidos queremos que sepas que además de admirar tu capacidad científica y todo tu trabajo, nos sentimos agradecidos de haber compartido contigo tu tiempo, y muy en particular Adolfo, queremos decirte que nos sentimos orgullosos de ser amigos tuyos y que te queremos”.

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  • Adolfo Eraso, Doctor Honoris Causa

    El pasado 14 de octubre, Adolfo Eraso fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Pública de Navarra (UPNA). El acto de investidura tendrá lugar el próximo 11 de diciembre. Convirtiéndose así en el undécimo Doctor Honoris Causa nombrado por dicha Universidad.

    Cuando apareció la noticia en la prensa, lo calificaban de experto espeleólogo y montañero, y de referencia mundial en el estudio de los glaciares. Los medios que se hacían eco de la noticia, trataban de resumir en unos pocos párrafos su dilatada trayectoria científica y de investigación. Enumeraban desde sus estudios e investigaciones en muy diversas áreas, hasta los numerosos premios recibidos, pasando por las distinciones otorgadas como académico en dos prestigiosas Academias.

    Pero yo no os voy a hablar de esa parte académica, científica y de investigación. Quiero resaltar lo que a mí me llama más la atención, que quizás sea la base de todo lo demás. Son muchas expediciones polares que hemos compartido juntos y muchas horas de espera en la complicada logística ártica y antártica. Si a este tiempo añadís lo que disfruta Adolfo con su arte de oratoria, os podéis imaginar la cantidad de anécdotas que me ha ido contando en todos estos años. De hecho, pienso que tendría que haber ido grabando todas estas charlas, para algún día escribir un libro… Pero, de momento no, de momento he disfrutado escuchando las historias y aprendiendo de su sabiduría.

    Yo resaltaría tres facetas. Una es su impulso natural por conocer, por saber. Su curiosidad innata por todo lo que le rodea, en especial por los procesos que tienen lugar en la naturaleza. Pienso que esta es una cualidad que lo marca como científico, como investigador y además en áreas muy variadas.

    La segunda faceta que lo caracteriza es su dedicación por enseñar lo que sabe. Transmite y regala su sabiduría, su conocimiento, sus descubrimientos… Ha puesto en marcha numerosos grupos de trabajos, no sólo en España, sino en el mundo entero. Y siempre de manera desinteresada, su único motor para ello es ese disfrute y satisfacción de actuar cómo un verdadero maestro.

    Y el tercer matiz que brota de su persona, es su humildad. Nunca presume de sus éxitos y logros y está siempre dispuesto a reconocer sus posibles fracasos.

    ¡Claro que hay un montón de cualidades más! Pero tratando de esquematizar y sintetizar los pilares de este nuevo Doctor Honoris Causa, me quedo con esos tres que os acabo de enumerar.

    ¡¡Muchas gracias Adolfo y enhorabuena!!”, te deseamos desde GLACKMA un feliz e inolvidable día de investidura. Nos alegramos que contigo no se cumpla el refrán que afirma que “Nadie es profeta en su tierra”.

    • Adolfo Eraso, Doctor Honoris Causa

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