Presentación

La dependencia de los sistemas kársticos peninsulares de muchas de las redes de abastecimiento urbano así como la utilización de áreas de recarga y bombeo de los sistemas acuíferos, de los que dependen economías agrícolas de regadío y ganaderas, es una realidad hoy en el entorno peninsular. Es un hecho de tal magnitud que la dependencia económica de muchas zonas se verían drásticamente afectadas en el caso de merma por debajo de los niveles mínimos exigibles de explotación. Sin embargo, es un hecho que la actual tendencia, no solo a la sobreexplotación de estas aguas kársticas, sino también debido a la marcada tendencia a la disminución general de precipitaciones en el área Mediterránea, pone en jaque la futura disponibilidad de este recurso, hoy por hoy insustituible.

Conocer pues la tendencia de almacenamiento o descarga de los sistemas kársticos peninsulares supondrá para los organismos competentes en su gestión y al tejido empresarial, inversor público y privado usuario de este recurso, el poder dimensionar la sostenibilidad del recurso básico por excelencia tanto para la calidad de vida como para el relanzamiento económico y sostenible del entorno socioeconómico.

Difícilmente puede valorarse lo que no se conoce y esta es una de las causas probables, entre otras, por las que  en una región como esta, altamente consumidora del recurso agua, se haga tal difícil programar y ejecutar actuaciones de gestión del agua y en especial de la subterránea. Problema este que se agrava para las aguas kársticas, ya que por su carácter acuífero de alta transmisión hidráulica su dependencia de recarga y descarga esta ligada fuertemente al ámbito climático, que como se sabe es altamente variable en nuestra región mediterránea.

Es de todos sabido que en un territorio como el de la Península Ibérica por razones geológicas y climatológicas y en consideración de su estructura socioeconómica:

  • Los recursos hidráulicos constituyen un bien necesario para la sociedad.
  • Los acuíferos kársticos son los que contienen la mayor reserva de agua subterránea en explotación y potencial existente.
  • Cada vez el recurso hidráulico es más escaso, tanto por el crecimiento de la población humana como por la evolución actual del calentamiento global, que hace crecer más a la evapotranspiración -componente del balance hidráulico-.

Científica y técnicamente hay que aseverar que:

  • La red tridimensional de conductos que constituyen el acuífero kárstico, drena principalmente en régimen turbulento. No sigue la Ley de Darcy y por tanto la ecuación de flujo válida para acuíferos detríticos, no es válida para medios kársticos, ni por tanto sus modelos matemáticos fijados como predicción sirven aquí. 
  • Así, la elaboración de series temporales continuas -cuanto más largas mejor- servirán para aplicar las nuevas herramientas matemáticas robustas de estadística espacial, que ya se vienen aplicando con diferentes finalidades, en ámbitos kársticos y no kárstico de comportamiento equivalente con notable éxito.